Sobre la Clarividencia
"Los fenómenos ocultos existen y los consideramos extraordinarios porque aún no dominamos su sistema operativo. En cuanto la ciencia lo consiga estos serán perfectamente asimilados por la humanidad."
Albert Einstein
"El hecho de que no conozcamos los procesos internos productores de los fenómenos paranormales llamados ocultos y cuya génesis es el psiquismo, no significa que no debamos estudiarlos asiduamente para encontrarles una explicación dentro del marco de la nueva física."
Carl Sagan
Con frecuencia nos preguntamos cómo es posible que alguien pueda conocer los acontecimientos del futuro.
Es que dentro de nuestro marco racional muy vinculado al pensamiento científico, tenemos una concepción lineal del tiempo, en la cual los acontecimientos del futuro no pueden conocerse de antemano por el simple hecho de que aún no sucedieron.
Sin embargo, el mismo padre de la física moderna, Albert Einstein, era consciente de que nuestra visión del tiempo estaba condicionada por nuestro desfavorable punto de vista, situado dentro de los límites del universo espacio-temporal. Él sabía que el tiempo era una cualidad exclusiva del universo tridimensional (por eso se acuñó el termino espacio-tiempo) y que por fuera de éste, el tiempo carecía de sentido. Al respecto, Einsten dijo una vez:
"Aunque pueda parcer extraño, lo cierto es que la distinción entre pasado, presente, y futuro es pura ilusión"
Esto tiene que ver con la teoría de la relatividad: toda observación se verá determinada por la posición del observador en relación al objeto o suceso observado.
Es decir, si pudiéramos escindirnos de nuestra posición tridimensional nuestro nuevo punto de vista nos permitiría apreciar al tiempo como un continuo donde pasado presente y futuro serían lo mismo. Fuera de nuestro universo, prevalece un eterno presente.
De aquí que en las realidades superiores prevalezca la eternidad, motivo por el cual el alma, la parte sutil de nuestro cuerpo físico, es inmortal.
Cómo opera la clarividencia en este esquema temporal
Las personas como Viveka, que poseen la habilidad de utilizar los recursos espirituales propios de esta realidad sutil de la que todos somos parte (pues todos poseemos alma) son capaces de observar nuestra realidad desde una ventajosa posición que les permite captar los acontecimientos del pasado y del futuro con la misma claridad con la que se aprecia el presente.
Aún así, el futuro no está escrito, y se lo puede alterar con nuestras decisiones cotidianas, pues contamos con el libre albedrío, uno de los más grandes regalos de Dios.
Lo que ven los clarividentes como Viveka son las múltiples posibilidades del futuro. El resultado final dependerá de las decisiones del presente y por eso nuestro diario accionar es crucial para definir nuestro porvenir.
La clarividencia ofrece un "mapa de rutas" del futuro: de cada uno depende cual ruta tomar. Lo que sucede es que al desconocer las posibilidades del futuro, tomamos nuestras decisiones influenciados por nuestra historia de vida, nuestra forma de comportamiento, nuestra racionalidad, los factores culturales, y muchas otras variables que a cada momento nos inducen a preferir cierto tipo de caminos.
El clarividente percibe intuitivamente estas tendencias y así conoce cuál de todos los posibles futuros es el que más probablemente elegiremos. Por eso las "predicciones" suelen ser tan acertadas.
Viveka es conciente de estos factores y por eso articula sus vaticinios con un análisis de los puntos sobre los que debemos actuar con mayor énfasis si eventualmente queremos revertir una posible situación desfavorable o encaminarnos exitosamente hacia aquello que es más provechoso para nosotros.